Es la eterna batalla de los softwares de edición en cuanto a fotografía se refiere. Nadie les gana, eso es indiscutible. Juntos o separados, seguro uno de ellos usamos –o nos morimos de ganas de aprender a usarlos-. ¿Pero realmente los conocemos? ¿Por cuál arrancamos si no sabemos usar ninguno? Lightroom (como su nombre lo indica cuarto luminoso –jugando con la referencia de cuarto oscuro- es el programa de Adobe creado y pensado íntegramente para fotógrafos. Su interfaz es intuitiva y nos da resultados realmente muy sorprendentes en cuestión de “clicks”, podemos llevar una fotografía en crudo a un gran resultado si sabemos mover los indicadores correctos y nos permite editar de manera directa usando herramientas como pinceles y  filtros, nada de máscaras de capa, nada de ocultar para luego revelar, solo hacer y ver resultados.

Además nos da ese resultado híper inmediato con los presets –o ajustes preestablecidos- que en un solo click nos permiten ver distintos finales para nuestra fotografía, acelerando aún más el proceso. Y si realmente nos metemos de lleno en este programa podemos usar uno de esos presets como punto de partida para luego modificar y hacer a medida nuetro propio preset. Impresionante, ¿no? Lightroom nos saca de ese vacío de la “hoja en blanco” a la hora de editar y nos permite tener fotos listas en segundos.

Claro que no todo es color de rosa, el gigante Photoshop nos mira expectante, sabe que iremos a buscarlo en cuanto queramos editar de manera más fina –imperfecciones en la piel, que si bien Lightroom nos permite hacer no vamos a negar el poder de Photoshop en este asunto-, cuando queramos sacar-nos/les ciertos rollitos de más o simplemente queramos obtener un resultado más acorde a lo que pensábamos Photoshop despliega toda su magia. Sí, Photoshop es más poderoso….pero Lightroom es 1000 veces más amigable y fácil para usar.

Sin ir más lejos, la edición para fotografía social es casi siempre hecha en Lightroom, el poder de rapidez para editar colecciones, la magia de editar UNA SOLA FOTO y luego heredar los cambios a las demás acelera de manera descomunal los procesos de edición. Difiícil elección…en cuanto a fotografía newborn yo encontré lo mejor de ambos mundos: revelado digital en Lightroom para dejar mi fotografía un 70-80% lista y retoques de piel a fondo, clonar partes que hagan falta, mejora de enfoque y otras cositas en Photoshop.

Amo a ambos programas. ¿Por qué elegir? Si podemos utilizar Lightroom para hacer nuestro revelado digital -y muchísimas veces finalizar ahí mismo nuestra fotografía- para luego complementar lo que nos falta en detalle en Photoshop.

Soy de las que piensan que estos programas están para hacernos la vida más fácil y no más complicada, quiero ganar tiempo y no me parece mal tener un punto de partida que me ayuda a llegar a donde quiero ir, que me permita jugar con el programa para luego hacerlo mío y encontrar mi propio estilo.

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